KATUOINEKIN - alpinistas de videojuego

8 de agosto de 2016

ESPOLÓN FRENDO | AIGUILLE DU MIDI

Pues este verano hemos regresado a Chamonix, al maravilloso macizo del Mont Blanc, a la cuna del alpinismo. El año pasado subimos a su cima, pero nos dejó un sabor de boca un tanto agridulce... por eso volvíamos en esta ocasión con un proyecto más atractivo en lo que a la escalada se refiere; la Walker a las Grandes Jorasses.

Llegamos al valle y la meteo no era la mejor para nuestra empresa (ni lo había sido durante los días anteriores). Aún así, rápidamente nos juntamos un grupito de unos cuantos trepas (desde aquí quiero mandar un abrazo muy grande a Iñaki, Álvaro, Mario, Ibai, Iñigo y toda la peña con las que anduvimos por esas bellas tierras). Pronto empezamos a hacer planes. Estuvimos varios días haciendo deportiva por la zona esperando a ver si las condiciones mejoraban. Casi siempre amanecía radiante el día, pero a eso de las 5 de la tarde se cerraba por completo y las fuertes tormentas empezaban a tirar agua a raudales, empapando todas las paredes y vías de escalada. No obstante y contra todo pronóstico, Koldo y yo decidimos preparar las mochilas y subir a las Jorasses. Todo el mundo nos había dicho que la Walker no estaba escalable, y que a partir de 3600 íbamos a encontrarnos todos los largos en mixto. Nos pueden las ganas y la motivación y tiramos para arriba, además se pasan los días y vemos que nos vamos a volver a Bilbo de vacío si no. Mientras vamos aproximando ya vemos como las nubes vuelven a hacer de las suyas, y nada más abandonar los hielos de la Mer de Glace y adentrarnos en el glaciar de Leschaux empiezan las primeras gotas.

- Koldo vamos a buscar un sitio donde meternos ya porque esto es una tormenta de las gordas...

Efectivamente, divisamos una zona de grandes bloques en mitad del glaciar y rápidamente y ya bajo una fuerte lluvia conseguimos llegar corriendo para resguardarnos. La verdad que no estuvo mucho rato lloviendo, unas 2h o así, pero lo suficiente para mojarnos la vía, aún más si cabe. Menos mal que llevamos un plan B en la chistera por si acaso; la Anouk, una estética línea de 750m de escalada granítica en las Petit Jorasses.

Nuestro vivac en un entorno privilegiado

Posando con las Petit Jorasses al fondo

Preparando el terreno para dormir

Dent du Requin

Probando el granito y la adherencia de las botas

Al día siguiente retomamos la marcha hacia nuestro objetivo, ahora bien, ya con la mirada más puesta en la Anouk que en la Walker (aún así todavía hubo un último momento de duda y de calentón a los pies del espolón... ¡vamos, que subimos por ahí sí o sí!).

Koldo aproximando por el glaciar de Leschaux

Petit y Grandes Jorasses

Ya asoma la montaña

Nada, al final nos dirigimos a las hermanas pequeñas de las Jorasses y nuestra sorpresa llegó al ver que la vía que habíamos elegido se encontraba igual igual de empapada; de arriba a abajo. Mierda. ¿Qué hacemos ahora? Vámonos, vamos a bajarnos a Chamonix y buscamos croquis de algún otro sitio, vías que se puedan hacer en una sola jornada para regresar antes de la tormenta. Y si no nos piramos, a los Ecrins, a Marsella o a donde te de la gana... pues nada vuelta sobre nuestros pasos.

Maravillosa panorámica con las agujas de Envers, brutal

Koldo regresando

Ya en la Mer de Glace nos detenemos a recapacitar:

- Hostia tío, vamos a arriesgarnos, vamos a pasar una noche más aquí que si hoy no llueve en todo el día, esto se seca y mañana hacemos la Anouk.

A regañadientes arrastro a Koldo de nuevo a la nevera en la que hemos dormido. Comemos algo y parece que aguanta... ilusos... A las 7 de la tarde; tormentón, de nuevo refugiados como podemos bajo el bloque y ya mitad enfadados/mitad decepcionados.

- Venga arriba esos ánimos, que estamos aquí en un lugar privilegiado, vivaqueando en un paraíso tío, vamos a disfrutar. Mañana nos bajamos y ya vemos qué es lo que hacemos.

Foto de la derrota

Lo dicho, con las primeras luces del día abandonamos nuestro bloque en el glaciar y vamos a Montevers y desde ahí bajamos hasta Chamonix. Nos encontramos con Iñaki y nos dice que Álvaro y él han podido hacer el Frendo, que no está mojada y que el hielo a pesar de estar tallado es muy bueno. Ale, ya tenemos plan. Hemos visto que jueves y viernes tenemos ventana de dos días así que allá vamos.

Croquis del Frendo

Otro día más de deportiva y el jueves después de comer y bajo una solana justiciera emprendemos la marcha hacia la primera estación del teléferico, a Plan de l'Aguille. Vaya pateo. Menos mal que hemos venido con las zapatillas de correr y la bota en la mochila.

Empieza el pateo

La idea era estar prontito arriba para poder ver la pared y divisar la entrada a la vía, ya que vamos a empezar de madrugada y no tenemos muy claro por donde discurre la línea. Cogemos agua, cenamos prontito y como está el día cerradísimo y las nubes no se van de la norte de la Aiguille du Midi y no se ve nada pues nos metemos al saco relativamente temprano.

A las 2 de la mañana suena el despertador. Desayunamos sin salir del saco y unos 45min después, tras preparar los macutos comenzamos la aproximación hasta la base de lo que creemos que puede ser el espolón. A las 4 estamos ya metidos en faena, subiendo por una pala de nieve a unos 50º más o menos hasta pillar una vira para ir girando poco a poco a la izquierda. Cambiamos a la roca. Trepamos por una serie de III hasta que diviso un clavo con un largo cordino, de unos 2m. Por aquí será, pensé, esto tiene que estar aquí para acerar. Error, embarcada de las buenas. Tiro el largo a tope de cuerda y tras chapar otro clavito roñoso me doy un paso que no bajaba de 6b, mala señal. Monto reunión en una fisura y cojo a Koldo. La hemos liado, rapelamos de un cordino viejo otra vez hasta abajo y ya retomamos el camino correcto. La verdad que esta sección es muy liosa, aunque fácil, hay que andar atento a buscar siempre lo más tumbado y sencillo. Muy laberíntico. En unos tres largos salimos del primer tramo y llegamos a una zona de transición. Seguimos en ensamble a ratos trepando a ratos andando hasta los mejores largos de toda la vía. Un pilar de un granito fisurado alucinante en el que los cacharros entran a muerte. Un largo de V y unos cuantos IV a veces de gran calidad también hasta el final de todo el muro, siempre con tendencia a la izquierda.

En la reunión antes del V

Una vez dejamos el serac de nuestra izquierda bastante bajo ya, vamos buscando el flanqueo a izquierdas hasta ver la arista de nieve por la que tenemos que continuar hasta los largos de hielo de la parte superior.

Paradita para embadurnarnos antes de salir a la nieve

Recién salidos de la roca

Koldo en la arista, preciosa 

Yo antes de los largos de hielo

La parte superior no entraña mayor dificultad, palas de nieve y tramos de hielo a 70º casi todo el rato hasta la última tirada que se pone más vertical, a unos 85º, pero como bien digo lo encontramos bastante tallado así que se sube muy muy fácil por ahí, no obstante gozando.

- Koldo ¿te das cuenta que estamos casi a 4000m escalando en hielo en una cara norte en manga corta? JAJAJA

Como se nota que vamos disfrutando y que ya salimos por arriba...

En algo menos de 10 horas terminamos la vía y a eso de las 14h estamos en mitad de todo el follón alpino, en el Valle Blanco, qué maravilla...

Llegada al Valle Blanco

Subimos hasta la estación del teleférico, recogemos todo el material, rehacemos las mochilas y en un alarde de pillería nos colamos en el teleférico que nos baja por la patilla hasta el Plan de l'Aiguille, donde recogemos todo el material de vivac que hemos dejado escondido y desde aquí otros 1300m hasta Chamonix (en zapatillas de correr, ahora sí)

Cara norte de la Aiguille du Midi (esta vez sí se ve)

Preciosa panorámica de las Aiguilles Rouges y Chamonix

Bajando

¿Volvemos a subir?

No es la Walker, pero aún así muy satisfechos con los 1200m de vía del espolón del Frendo, sobretodo por no volver a casa con las manos vacías. ¿Lo mejor? Sin duda subir desde Chamonix hasta la Aiguille du Midi sin usar el teleférico y colarnos a la bajada, por supuesto ;)

En resumen, el viaje a pesar de que no hemos podido realizar el plan A (ni el B...), ha estado de 10. No solamente por haber escalado y disfrutado de la montaña, que es lo que más nos gusta, si no por toda la gente con la que hemos andado y el buen rollo que se respira entre colegas; así da gusto ir de vacaciones. Ya estamos ansiosos por regresar y andamos planeando la próxima visita a los Alpes.

A la vuelta paradita fugaz en Montpellier para comer (devorar) como auténticos muertos de hambre. ¡Brutal la tortilla de patatas, la quiche y el brownie de Olaiz que es una krak!

Birra después de hacer friki

Los pies a remojo después de escalar

A la espera de la tortilla

Chupando WiFi en el McDonalds

3 de julio de 2016

GALAYOS - LA CABRERA Y LA PEDRIZA

Bueno, pues al fin. Al fin me digno a sentarme delante del ordenador y escribir un breve resumen de las dos últimas salidas: la primera a lo Galayos y la segunda en La Cabrera y La Pedriza.

GALAYOS:
El finde del 10,11 y 12 de junio nos fuimos el señor Koldo y yo a la Sierra de Gredos en Ávila. Era nuestra primera visita a uno de los rincones con más encanto de toda la zona centro, las graníticas agujas de los Galayos. La verdad que sin entrar mucho en detalles, nos lo pasamos de 10, muy buen rollo y ambientazo en el refugio Victory. Da gusto estar en sitios auténticos como este. Las vías que hicimos fueron la Underground con la Malagón y la Norte Clásica, ambas a la cima del todopoderoso Torreón. Aquí unas fotillos:

Koldo y yo en el refu

En la "Plataforma de las Flores"

Yo en los últimos largos de la Underground+Malagón

Koldo en el último largo

Koldo en la lllegada a la cima del Torreón

¡Cumbre!

Koldo en la norte del Torreón

En la R2 de la Norte Clásica

Yo antes del largo de 6c+

Cima del Torreón desde la Punta Margarita

Por cortesía de Julieta y Rafa, ¡muchas gracias chicos!

De vuelta en e Nogal del Barranco

LA CABRERA y LA PEDRIZA:
El siguiente fin de semana Urko y yo nos dirigimos esta vez hacia la zona de Madrid, a hacer algunas fisurillas en La Cabrera. Al final entre una cosa y otra, y contra todo pronóstico, el domingo acabamos escalando en la Pedriza (¡menudo tumbarral!). Primera visita para ambos también a esta escuela.

Yo en el Diedro Loquillo

Urko escalando el diedro

Yo en la Metodología

Yo en la Bavaresa Blanca

La Mira un Búho

Fisura en La Pedriza

Urko protegiendo en El Diedro

La verdad que ambos han sido viajes muy completos y llenos de anécdotas, como ya he apuntado antes, muy buen rollo, mucha cerveza y sobretodo mucho granito (no contento con esto el fin de semana siguiente ¡al Midi que me fui!).

A escalar todo lo que se pueda... EGURRE!

28 de mayo de 2016

RABADÁ-NAVARRO AL FIRE | RIGLOS

El fin de semana pasado la mala meteo nos obligó retornar a este rincón tan especial de la escalada en roca: los Mallos de Riglos. La vía elegida en esta ocasión es la mítica Rabadá-Navarro que surca el atractivo espolón del Fire en 12 largos de cuerda. A pesar de que la dificultad no sobrepasa en ningún momento el 6b, esta línea es famosa por su enrevesado recorrido y alto grado de exposición...

Salimos de Bilbo

Llegamos y ya asoman los mallitos

Después de una copiosa cena y alguna que otra birra nos echamos a dormir. Al día siguiente suena el despertador a eso de las 6.30 de la mañana. Tras desayunar, recoger y preparar todo el material a las 8:15 estamos en la base de la vía, a los pies del majestuoso y vertical Fire.

Preparados para salir

¡Empieza el día!

No voy a entrar mucho en materia en las descripciones de los largos, ya hay bastante información (y muy buena, por cierto) en Internet. Sin más, comentar que a pesar de su escaso equipamiento, sí que abundan los puentes de roca y los clavos viejos, que quizás no sean seguros tan fiables como los parabolts o spits, pero nos ayudan a no salirnos de la línea y poder seguir fácilmente el recorrido. Eso sí, las reuniones en la parte inferior todas equipadas con expansivos y en la superior a veces, de spit o parabolt, hay un poco de todo.

En general el recorrido es bastante evidente; mucha travesía esquivando panzas y buscando siempre las debilidades de la pared. En ambas panzas tanto de 6b y en algún otro punto del recorrido también vamos a encontrarnos parabolts, por lo que la vía no llega a ser tan comprometida como teníamos entendido. En los últimos largos sí que puede que haya algo más de aleje entre seguros, y esto nos obliga en cierto modo a ir navegando para no salirnos del camino correcto. Sin embargo la escalada no es complicada, por lo que no sientes ese miedo de que el último clavo o cordino ya se va quedando cada vez más abajo... La verdad que a nosotros se nos dio francamente bien, en menos de 6 horas nos encontrábamos en la cima de Fire, disfrutando del espectacular día que nos había salido y preguntándonos cómo coño se bajaba de allí.

Para las 4 de la tarde ya estábamos tiradísimos de nuevo en la furgoneta, cambiamos las cuerdas dobles por la de friki y, previas cervezas obligatorias en el bar del pueblo, nos vamos a la norte del Pisón a escalar otra vía: La idea inicial era hacer "Mi padre tiene sed" pero finalmente nos decantamos por los dos primeros largos de "Tiempos nuevos tiempos difíciles" (o algo así) para empalmar con los últimos de "Mi padre tiene sed", bonita combinación para acabar un bonito día, sin duda.

En primer lugar seguimos el camino con la línea negra y después el de la línea roja

Desde aquí aprovecho para agradecer a las cordadas que hicieron El Puro, en especial a Carlos de Santander y a unos chicos catalanes (Xavier y su compañero de cordada, siento no recordar el nombre), por las magníficas fotos que nos hicieron desde la pared, brillantes.

Aquí os dejo unas cuantas para que les echéis un vistazo rápido:

Foto de cordada en la R2

Yo llegando a la segunda reunión 

Urkel y yo posando en una de las reus de los largos iniciales

En el IV+

Foto del día para el señor Urko

Yo llegando a la R8

En la reunión antes del 6b; a nuestra derecha la Panza de la Francesa

Afrontando el paso de 6b

Yo escalando el 6b

Urko llegando a la reunión del 6b

En la R justo antes del 6a+

Urko en los primeros metros del décimo largo

Terminando el largo número 10

¡Cumbre!

Foto de gudaris

Fotón en la cima del Fire, eskerrik asko

En pocas ocasiones hemos gozado de tan amplio reportaje fotográfico, de nuevo ¡muchas gracias!

Para concluir la entrada como siempre un intento de pintar el recorrido por el que hemos ascendido la pared. A pesar de que las tiradas no sean muy largas, conviene no empalmarlas, ya que la cuerda nos rozaría bastante; además vienen muy bien las cintas largas...